El sistema SRS (Supplemental Restraint System) controla los airbags, los pretensores de cinturón y, en muchos vehículos, también los sensores de impacto lateral. Cuando el testigo del airbag se enciende y permanece fijo en el cuadro (no solo parpadea unos segundos al arrancar), el sistema ha entrado en modo de fallo: en la mayoría de los casos, esto significa que los airbags NO se dispararán si hay un accidente.
Causas más frecuentes
- Golpe o impacto previo, aunque haya sido leve y no se llegaran a disparar los airbags. El módulo SRS guarda un registro de "crash data" que hay que revisar y, si corresponde, borrar tras confirmar que los componentes están en buen estado.
- Sensores de impacto dañados o desconectados, muy habituales en los laterales de puertas y paragolpes tras reparaciones de chapa mal ejecutadas.
- Conectores de asiento oxidados o sueltos, que afectan al pretensor del cinturón o al sensor de ocupación del asiento del copiloto.
- Fallo interno del propio módulo SRS, por humedad, edad del componente o daño eléctrico.
- Sustitución de un componente (volante, asiento, módulo) sin recodificar el sistema para que reconozca la nueva pieza.
¿Es peligroso seguir circulando así?
Sí. Un testigo de airbag encendido de forma permanente significa que, en caso de accidente, ese sistema de seguridad puede no responder. No es un fallo estético ni algo que se pueda ignorar como una avería menor.
¿Cómo se soluciona?
El proceso pasa por un diagnóstico con equipo específico para leer los códigos de fallo guardados en el módulo SRS, identificar el componente exacto que falla (sensor, conector, pretensor) y, si el propio módulo está dañado o se ha sustituido por uno de otro vehículo, reprogramarlo o adaptarlo para que quede correctamente sincronizado con el resto de sistemas del coche.
Si te ha aparecido este testigo, cuéntanos la marca, modelo y si ha habido algún golpe o reparación reciente a través de nuestro formulario de contacto, y te orientamos sobre los pasos a seguir.